jueves, 25 de junio de 2009

Magia de una noche de verano

Marina, una estudiante desastrosa enamorada del novio de su hermana, se ve obligada a suplantarla y hacer creer a todos que es Ángela. ¿Es posible crecer en un día dos años, diez centímetros, dos tallas de sujetador, treinta puntos de coeficiente intelectual y además cambiar el color de los ojos y del cabello?
La nueva Ángela, algo chapucera, vuela a Dublín para hacerse pasar por una estudiante modélica de inglés, pero se cruza en su camino con C.C., un friki desesperado por conectarse a la red que se interfiere continuamente en sus planes, hasta que ambos caen víctimas de las intrigas del hada Lilian, una enigmática criatura de los bosques irlandeses que oculta un secreto. Durante su corto periplo veraniego, Marina y C.C. vivirán desternillantes situaciones y, equívoco tras equívoco, se embarcarán en una loca aventura que discurrirá por mundos paralelos jamás imaginados. En compañía de la perversa Antaviana y la odiosa Luci, se internarán bajo las colinas mágicas, quedarán atrapados en las redes de la Corte de los Tuatha De Danann y deberán enfrentarse a sus monarcas, Finvana y Oonagh, celosos, vengativos y fatuos.
Humor, amor y fantasía en esta disparatada comedia de enredo en la que nadie es lo que parece y en la que, finalmente, todos acaban descubriendo su verdadera razón de ser.
La magia de una noche de verano puede cambiar la vida de cualquiera.

Título: Magia de una noche de verano
Editorial: edebé
Precio:15 €

Lo primero que me capturó de este libro fue la portada: el título me dejó cierto regusto a la obra teatral Sueño de una noche de verano del maestro William Shakespeare y la imagen del hada me dejó con ganas de más así que me lo compré (fue otra de mis adquisiciones en la Feria del Libro de Madrid) y después de leérmelo no me arrepiento porque su precio ha sido amortizado.

Es una historia hilarante, con personajes especiales e inigualables y con un lenguaje sencillo y sutil que adentra al lector de una manera lenta pero segura hasta que te das cuenta de no poder dejar el libro a un lado y dedicarte a otra cosa porque TIENES que saber lo que ocurre en la siguiente página o capítulo.

De todos los personajes me quedo con C.C. porque con sus comidas de cabeza y su forma de ser desenfadada me ha robado el corazón. Desde su primera aparición hasta la última pese a ser un friki incapaz de vivir sin conectarse a su juego en red. Me ha encantado la manera de hacerle brillar poco a poco desde el borrón que era en aquella foto del Dragon Kahn hasta su última acción en la historia.

Después de los personajes, que es lo que le da más gancho a la historia, me han gustado los detalles, la forma de llevar la narración por medio de la visión de uno de los personajes. Me ha parecido un narrador original y rápido que me ha sorprendido en algunas ocasiones. Así como la utilización ocasional de alguna expresión en inglés para amenizar al lector como el famoso Angela, yes, of course que se repite unas pocas veces a lo largo de la historia.

En cuanto a las distintas tramas... me quedo con la de los humanos porque me parecía más divertida aunque las rencillas entre los reyes me arrancaba alguna que otra sonrisa no igualaba a las carcajadas que me provocaban los capítulos de C.C. y de Marina porque adoré sus tiras y aflojas y los asombros que se provocaban el uno al otro porque me parecía tan coherente y divertido que me identificaba con los tropiezos de Marina y con los extraños pensamientos de C.C.

En resumen, esta novela me ha sumergido sin que pudiera evitarlo en un mundo de hadas caprichosas y de humanos estrepitosos que al juntarse crean una reacción química ciertamente explosiva para el lector que quiera reirse a mandíbula batiente (siempre y cuando le guste este tipo de fantasía, claro).

Rasgos a destacar de la novela:
  • La forma de introducir distintas formas de realidad: la de Marina, la del juego de C.C., la de las hadas.
  • C.C.
  • El comportamiento de Antaviana, quien a veces me ha enervado aunque me ha seguido provocando risas.
  • La sencillez de la narración.
  • La preciosa sensación que me ha dejado al final.