martes, 7 de junio de 2011

Pretty Little Liars



Era principios de junio del año pasado cuando se estrenó esta serie en Estados Unidos y yo ya me había fijado en ella gracias al tráiler. Cuando vi el primer capítulo ya estaba completamente cautivada por ese conjunto entre Gossip Girl y Sé lo que hicisteis el último verano porque Pretty Little Liars no se conforma con ser una copia de ninguna historia si no que se reinventa, sorprendiéndote todo lo que puede.

Desde el principio yo sabía que estaba basada en una saga de ocho libros de una escritora llamada Sara Sheppard (que justo en este mayo han publicado su primera parte en La Factoría de Ideas) y como no sé si es fiel o no (porque no he leído los libros, simplemente) no puedo deciros nada al respecto así que pasaré directamente a hablaros de la serie de televisión.

El principio de la serie es una especie de prólogo en la que se nos presenta a un grupo de cinco chicas de lo más típico en Estados Unidos. Cuenta con su líder que se llama Alison DiLaurentis que es la típica rubia explosiva con más malas pulgas que todas las demás juntas. Las otras cuatro son Aria Montgomery, Spencer Hastings, Emily Fields y Hanna Marin, cada una con sus problemas, secretos y virtudes.

En estos primeros minutos de serie tenemos el retrato en miniatura de lo que era la vida de estas cinco chicas que deciden celebrar una fiesta antes de comenzar el curso después de verano. Tres de ellas se quedan dormidas y al despertarse se percatan de que faltan Alison y Spencer, cuando salen en su busca se encuentran con esta segunda quien les dice que había salido porque había escuchado gritar a Alison.

Con Alison desaparecida ocurren demasiadas cosas, el pueblo de Rosewood se vuelca en la búsqueda de la chica mientras los miembros de su grupo se disgregan: Aria se va con su familia a Islandia, Spencer se centra en sus estudios y su familia, Hanna se convirtió en la reina del instituto (ocupando el lugar de Alison) y Emily, bueno, ella se quedó mirando como cada una seguía su camino y perdían el contacto con ella.

En la serie nos encontramos un año después de este trágico suceso sin que Alison haya aparecido aún, todos han perdido la esperanza y la familia de la chica desaparecida se ha ido de su casa queriendo olvidarlo. Así como ellos se van, Aria vuelve a Rosewood con su familia y aunque lo primero que debería haber hecho era llamar a sus amigas, se va sola a un local donde conoce a Ezra Fitz y, bueno, entabla una relación de lo más intensa con él.

Paralelamente llega a la ciudad la familia de Maya St. Germain que se muda a la casa de Alison, convirtiéndose en vecina de Emily y, muy rápidamente, en su amiga también porque Maya es una chica dicharachera que conseguirá arrancar a Emily de su timidez tan arraigada.

Cuando Aria vuelve al instituto y se reencuentra con sus amigas se sorprende al ver que cada una se haya ido por su lado, cito textualmente cuando digo la frase “son amistosas, no amigas” al referirse a la relación que mantienen. La que más ha cambiado es Hanna que ya no lleva sus pantalones cómodos y sus camisetas anchas sino que se ha convertido en la nueva Alison.

Ahora mismo estaréis pensando qué tiene de diferente con el resto de las series y es que eso viene justo ahora ya que cuando aparece el nuevo profesor de Literatura en clase Aria recibe un mensaje de texto en el móvil en el que le dicen algo que sólo Alison conocía y que está firmado por una acusadora A que consigue poner de los nervios a Aria.

Ella no es la única a la que le sucede esto ya que a lo largo del capítulo, las otras tres recibirán mensajes de distintas formas aludiendo a secretos que sólo Alison conocía y firmados por la misma A que tenía el mensaje de Aria.

La presencia de Alison se cierne sobre las chicas de forma demasiado acusadora, llegando a pensar que ella ha vuelto para desenterrar sus secretos pero ¿es eso posible?

Con una trama que tiene buen ritmo lo único que se le podía pedir de más también lo tiene y eso son sus personajes de lo más diverso e interesante. No sólo contamos con las cinco protagonistas sino que tenemos todo un elenco entre los que están Ezra, Toby Cavanaugh y Jenna Marshall (esta última a mí me pone los pelos de punta).

Entre todos ellos yo resalto a Hanna que para mí es la mejor con bastante diferencia por su fuerte personalidad, por sus debilidades, por su forma de hablar y por su humor (se nota que es mi preferida ¿no?).

Ya cierro la reseña diciéndoos que este 14 de junio se estrena la segunda temporada que promete ser incluso más intensa que la anterior.

¡Ah! Y os dejo con el opening que a mí me encanta.

5 comentarios:

yael dijo...

La he visto anunciada mucho en la MTV, pero nunca me he animado a verla porque pensaba que seria la típica serie de adolescentes americana. Puede que algún día cuando pasen los exámenes le dé alguna oportunidad a ver.

¡Un besote! ;)

Pablo Molina dijo...

tengo ganas de ver la serie pero no he tenido tiempo haber si me meo la primera temp antes de que acabe la 2!
un saludo!

Liz dijo...

la verdad no creo que me la vea porque no es de lo que acostumbro a ver!

Babel dijo...

Había oído hablar de esta serie, pero tengo tan poco tiempo que ahora veo muy poca tele. Estoy enganchada a los Borgia, eso sí :-D
Besotes y disfruta.

Elwen dijo...

La verdad es que he oído hablar mucho de ella pero no la he visto. Por lo que cuentas me parece más una mezcla de Mujeres Desesperadas con Gossip Girl xD