viernes, 20 de marzo de 2015

Seraphina (Seraphina 1) de Rachel Hartman

Título: Seraphina Primera parte de Seraphina
Autora: Rachel Hartman

Editorial: Nocturna Ediciones
Palabras clave sobre el género: Fantasía, dragones, misterio, personalidad

Puntuación total: 5/5
Edición: 5/5 (¿habéis visto las letras para iniciar capítulo?)
Narración: 5/5
Diálogos: 5/5
Personajes: 5/5
Relaciones: 5/5

Desde la primera vez que vi la portada de este libro, supe que tenía que leerlo. No solo porque me apasionan los dragones si no porque me parecía una edición tan cuidada que el interior tenía que ser bueno. Una editorial como Nocturna no iba a vestir tan bien algo que no es extraordinario.

En Seraphina nos encontramos sumergidos en un reino imaginario repleto de misterios e intrigas palaciegas. Un mundo creado por Rachel Hartman desde sus cimientos y tomando como premisa de la acción una paz poco fiable entre humanos y dragones. En esta historia nos guía Seraphina, una joven música con demasiado que esconder, pero que parece incapaz de alejar su curiosa nariz de un misterio que se le plantea. Y es que en palacio todo está muy revuelto, el príncipe y heredero al trono ha sido asesinado en extrañas circunstancias: le han arrancado la cabeza y solo se ha encontrado el cuerpo. Un modo de asesinar que apunta a los dragones directamente y a pocos días del aniversario de la paz firmada entre el Comonot (representante de los dragones) y la reina (representante de los humanos).

Los grandes puntos a favor que tiene Seraphina son, claramente a mi parecer, la personificación de los dragones y la riqueza que posee la cultura que ha creado. En primer lugar, la primera pregunta que sobreviene cuando se habla de dragones y humanos relacionándose, es ¿cómo es posible? En el caso de Seraphina se explica rápidamente, los dragones han aprendido a usar el saarantras, una forma humana que les resulta incómoda y que muchos desprecian porque les hacen experimentar sentimientos. Sí, sentimientos, algo que un dragón que se encuentra en ard (en orden, en paz) no debería tener, porque los dragones son lógicos en todo, las matemáticas y la mecánica les son sencillas, mientras que las artes se les hacen tan extrañas como atractivas. Por otro lado, me he referido a la cultura como un punto a favor, y es que Rachel Hartman entreteje toda una suerte de “religión” santoral que rige las personalidades y la forma de actuar de ciertos personajes, yo lo identifiqué (salvando las distancias) con el horóscopo llevado a la vida cotidiana. Me pareció muy original todos los detalles que dedicaba la autora (y la traductora) a hacer más creíble el mundo de Seraphina, sus bailes, sus fiestas, su santoral…

Aunque haya dicho estos dos puntos anteriores como fundamentales, esta novela no sería tan excepcional si no contara con los personajes con los que cuenta. En primer lugar tenemos a Seraphina, nuestra narradora y protagonista indiscutible, es una joven que no se considera nada especial y que se esfuerza en pasar desapercibida. Porque sabe que algo terrible ocurriría si descubrieran qué esconde. Es inteligente, osada e incisiva, toda una delicia como protagonista. Por otro lado tenemos a Orma, un investigador dragón que conoce a Seraphina desde hace mucho tiempo. Es un personaje maravilloso, todas sus escenas son para enmarcar por lo originales que son. Gracias a él, somos capaces de entender mejor la forma de ser de un dragón y explicarnos por qué actúan determinados personajes de cierto modo. Tampoco quiero dejar de lado a Lucian Kiggs, capitán de la guardia real, que es demasiado astuto para su propio bien. Me pareció un personaje muy tierno, de quien me gustaría saber más pero, está claro, que trabaja muy bien con nuestra protagonista, mal que le pese.

En cuanto a la escritura, es de las mejores novelas de fantasía épica que he leído en los últimos años. No tiene un estilo recargado ni peca de sencillez, ha dado con un tono intermedio que encaja perfectamente tanto con el ritmo de la novela como con el personaje principal, que es quien nos cuenta la historia. En ningún momento descriptivo se me hizo pesado, ni artificial, todo era orgánico y parecía no poder ser de otro modo. Además que, al contrario de lo que puede pasar en otras novelas, el diálogo y los sentimientos no se dejan de lado. Rachel Hartman consigue un equilibrio entre sabiduría, sentimiento y caracterización, estoy segura que más de un dragón le tendría envidia.

Para terminar deciros que os lo recomiendo si os gusta la novela de fantasía, no tiene ni porqué gustaros la épica, porque Seraphina os encandilará con personajes bien perfilados y tramas de misterio palaciegas de esas que nos atraen a cualquiera. ¡Ah! Y además de toda la originalidad de la que os he hablado, esta novela no pertenece a una trilogía, es una historia dividida en dos volúmenes y creo recordar que a principios del 2016 tendremos por aquí esa segunda parte.

Cita:
Finalmente, mi amor por la música me apartó dela seguridad de casa y de mi padre, impulsándome hacia la ciudad y la corte real. Corría un riesgo terrible, pero no podía hacer otra cosa. No sabía que llevaba la soledad en una bandeja delante de mí, y que la música sería la luz que me iluminase desde atrás.

2 comentarios:

Anne Bonny dijo...

¿Por qué nunca se menciona en la ficha al artífice de la traducción?

Gélida dijo...

Me has dejado con ganas de leerlo, a ver cuando tengo la oportunidad de hacerme con el libro^^

Saludos!