martes, 27 de octubre de 2015

Entre tonos de gris de Ruta Sepetys

Título: Entre tonos de gris
Autora: Ruta Sepetys

Editorial: Maeva
Palabras clave sobre el género: Realista, histórica, campos de trabajo, drama, humanidad

Puntuación total: 5/5
Edición: 3/5
Narración: 5/5
Diálogos: 5/5
Personajes: 5/5
Relaciones: 5/5

En 2011 salió publicada esta novela con una portada tan triste cuya sinopsis me llamó la atención y este pasado verano le di la oportunidad de sorprenderme. Porque sí, esta historia me dejó con un dolor en el corazón y el aliento contenido durante toda la lectura.

Estamos en 1941. Lina Vilkas tiene una apacible vida en Lituania con una familia cálida que la anima a fomentar su talento artístico. Pero todos los detalles que la forman como la persona que es estallan en mil pedazos cuando el NKVD (lo que más adelante acabó convirtiéndose en el KGB) aparece en su casa para sacar a su madre y hermano, junto a ella, de su casa en plena noche. Acompañados únicamente por unas pocas pertenencias y sin tener idea de lo que está comenzando para ellos, emprenden un viaje en tren con un puñado de desconocidos con las mismas expectativas que ellos.

Desde el principio, Ruta Sepetys, juega con la incertidumbre de los personajes y del lector. Aunque por la historia puedes saber lo que les espera, te sume en una sorpresa constante mientras a Lina se le aparece una nueva y desconocida vida que no ha pedido. En el vagón que ocupan, con un ambiente infecto y desprovisto de privilegios, se descubrirán entre los personajes como individuos. En este escenario no existen clases, solo personas que intentan sobrevivir y la mejor manera de hacerlo es dejando de lado las diferencias y ayudándose.

Cuando leí esta novela me di cuenta del tiempo que hacía que no encontraba una novela tan humana, tan maravillosa por lo auténtico de los sentimientos que provoca y tan terrible por lo que está reviviendo entre sus páginas. Durante el viaje que emprende el lector acompañando a Lina te darás cuenta de lo fácil que resulta perderse ante las adversidades y que lo realmente extraordinario es seguir sobreponiéndose pese a las mismas. Lina lo consigue planteándose un propósito muy noble, conseguir reencontrarse con su padre, a quien también se han llevado. Para ello utilizará la característica que más la define: su arte.

Tal y como he dicho, lo más destacable de la novela es la humanidad que destaca entre la brutalidad de los sucesos que narra. Por eso mismo, los personajes son maravillosos y el vehículo para mostrar al lector este valor. Lina es una niña dicharachera y feliz cuando comienza la novela, ella se ve obligada a crecer durante años como alguien completamente diferente. Ella es la que nos cuenta su historia, por lo que es a la que más presente tenemos. Es protectora con su familia y valiente desde el principio, aunque también sabe elegir sus batallas. Sus recuerdos y sus dibujos son todo lo que tiene de sí misma cuando emprende su viaje, y gracias a ellos podemos conocerla más en profundidad, más allá de saber quién es por los sucesos que sufre. La familia de Lina, Jonas, Elena y Kostas, son figuras fundamentales a lo largo de la novela, su forma de ser, sus actos y su ternura se me quedaron clavados en la memoria. Yo lo tengo claro, si alguna vez he querido ser como un personaje, es en esta ocasión con Elena Vilkas, me resultó una mujer absolutamente admirable en todos sus aspectos.

Tampoco puedo olvidarme de Andrius, uno de los personajes que tiene la desgracia de acompañar a Lina en este viaje y cuya vida también da un giro completo a raíz del mismo. Con él aprendes el valor de la responsabilidad y el compañerismo, es un personaje precioso que aporta de los diálogos más dolorosos y brillantes de la novela. Nombraría a otro personaje pero sería un completo spoiler cualquier cosa que dijera sobre él, pero solo diré que, al igual que para él o ella, en toda persona se encuentra un cobarde que permite las injusticias y un valiente que intenta mejorar cualquier situación. En el personaje al que no puedo nombrar encontramos esta lucha tan real.

Ahora tendría que hablar de la escritura de Ruta Sepetys, que ha conseguido ponerme la piel de gallina con su historia. El estilo que posee es precioso, a través de los ojos de una niña que se enfrenta a un mundo que ella no ha escogido, nos presenta una historia cruda y sentimental que no se vale de cosas fáciles si no que apela al ser humano y su integridad. Me ha parecido sublime lo directa que es la narración y lo poderosas que son las voces de los personajes. Con esta novela he llorado de verdad, sintiendo que se me desgarraba algo dentro cuando temía lo que podía sucederles porque Ruta Sepetys había conseguido hacerme conectar con los sucesos.

Sin duda es una de mis lecturas preferidas de este 2015. Si hay algo verdaderamente terrible en esta novela es el hecho de que todo lo que cuenta fue real, los sufrimientos padecidos por los personajes no son fruto de una obra de ficción. Eso sucedió y es lamentable pensar en ello. Pero aún más lamentable es no recordarlo y no sufrir por ello.

Cita:
Cayó la noche. Se hizo la oscuridad en nuestra caja de madera. Mi madre dijo que teníamos que estar agradecidos de que hubieran dejado la puerta abierta. Yo no tenía intención de estarle agradecida al NKVD por nada.

4 comentarios:

Espe dijo...

Llevo queriendo leer este libro mucho tiempo, ojala lo pueda hacer pronto.
Un beso

Marta Cruces Díaz dijo...

@Espe!! muchísimas gracias por el comentario, quiero animarte a que lo leas porque merece la pena de verdad =D

Lcube dijo...

¡¡Hola!!
Ha sido mi última lectura, y ha sido extraordinaria, se la recomendaría a todo el mundo. Me ha maravillado la pluma de la autora, lo "facilidad" con la narraba una historia tan dura. Me ha sorprendido mucho.
BSS

Lis Cheshire dijo...

Llevo muchísimo tiempo queriendo leer los libros de esta mujer. Cosecha muy buenas reseñas, y la verdad es que su pluma parece ser muy de mi estilo. Espero poder leer algún libro suyo pronto