viernes, 31 de octubre de 2014

Montacute House de Lucy Jago

Título: Montacute House
Autora: Lucy Jago

Editorial: Bloomsbury
Palabras clave sobre el género: Juvenil, terror, misterio, brujería

Puntuación total: 2'5/5
Edición: 2'5/5
Narración: 2'5/5
Diálogos: 2'5/5
Personajes: 2'5/5
Relaciones: 2'5/5

Hoy es 31 de octubre de 2014, el día de Halloween y qué mejor forma de celebrar esta fiesta que con una lectura que puede considerarse de terror. Y digo considerarse porque depende mucho de la persona lo que puede llegar a provocar miedo. Para algunos basta con una araña, otros necesitan darse de bruces con un fantasma (no podrías, lo atravesarías sintiendo un baño de agua bien fría) y los más osados necesitan la presencia de un demonio.

Montacute House es una sencilla novela en inglés que compré allá por el 2011 y que pude leer este verano entre Noruega y las playas de Alicante, pese a lo idílico de los lugares en los que leí, la lectura me tuvo extrañamente en tensión. Quizá fue porque la leí en inglés o porque la ambientación oscura está muy bien conseguida, pero hasta las últimas páginas mantuvo mi interés con bastante eficiencia.

Lucy Jago nos presenta en el inicio la noticia que está sacudiendo a un pueblo, niños que desaparecen y vuelven a aparecer muertos y en condiciones realmente espeluznantes, parece que nadie se encuentra a salvo. Aunque las desgracias parecen esquivar la mansión de Montacute que se encuentra bajo el dominio de Sir Edward, en la que sirve nuestra protagonista. Cecily, también llamada Cess, es una chica marcada por su nacimiento fuera del lecho conyugal. Su madre nunca le ha confesado quién es su padre, pero Cess fantasea con su identidad como si se tratara de una historia de cuento de hadas. Mientras tanto, en la cruda realidad, sirve en la casa de su señor con las tareas que tiene a bien darle, desde cuidar a cerdos como hacer los recados más mínimos para que no atraiga la atención, porque una hija bastarda no puede traer ninguna buena noticia.

Desde el principio se nos presenta a Cess como una chica especial, desde su innata curiosidad como por su valor incondicional. Quizá tenga que aguantar los abucheos de su antipática prima Amelia o vea a escondidas a su mejor amiga por una acusación injusta, pero no aguanta que nadie diga una palabra en contra de su madre o de Will, su mejor amigo que también está marcado. Su marca proviene de su pie zopo, una malformación de nacimiento por la que sus pies se encuentran torcidos.

En el pueblo se desarrolla un terror masivo y un miedo hacia la posibilidad de que las brujas estén realizando algún tipo de adoración al diablo. La desconfianza y la envidia son armas que no dudarán en herir a cuantos se interpongan, pero por mucho miedo que Cess pueda tener, deberá afrontar todos los peligros.

Aparte de la protagonista que se mete en todos los fregados habidos y por haber, Lucy Jago crea un corpus de personajes para arropar la idea de una forma perfecta. Tanto Will como Amelia son el contrapunto de Cess, él por su inocencia y ella por su maldad. Aunque ya sabes que no todo es blanco y negro, sino que lo que abunda son los grises. También está Jasper, con el que me pude reír en varias ocasiones. No puedo hablar de Montacute House sin hablar de Drax, que podría protagonizar unas cuantas pesadillas.

En cuanto a la forma de escribir de Lucy Jago, como he dicho antes logró mantenerme en tensión durante la lectura pero hacia el final de la novela, cuando las piezas comenzaban a encajar perfectamente, se deshinchó. El problema que tuvo esta historia y por la que se quedó con un aprobado justo, fue por ese final que parece improvisado y demasiado precipitado. De haber contado con algunas páginas más, creo que me hubiera podido explicar mejor las cosas.

Para los más curiosos, os diré que la mansión en la que se ambienta toda la novela existe y es verdaderamente preciosa. Por último deciros que aunque quizá no os parezca una lectura muy de Halloween, os digo que en bastantes escenas sentía escalofríos y temor por los personajes. Montacute House puede ser aterradora.

Cita:
His body was black and blistered, the whispered, like the Devil himself had dance upon it. His tongue stuck from his mouth as if someone had tried to pull it out.