lunes, 31 de agosto de 2015

Atrapa la luna de Sarah Dessen

Título: Atrapa la luna
Autora: Sarah Dessen

Editorial: Maeva Young
Palabras clave sobre el género: Juvenil, realista, verano, amistad, autoestima

Puntuación total: 3/5
Edición: 3'5/5
Narración: 3/5
Diálogos: 3/5
Personajes: 3/5
Relaciones: 3/5

El verano es una novela de Sarah Dessen, no solo porque sus novelas suelen tener lugar durante esta estación, si no por su ligereza y sus personajes tan frescos. Por eso desde hace tres años leo una de sus obras durante esta temporada (aunque eso no quiere decir que solo lea libros suyos en el veranito). Después de la lectura de Una canción para ti y Just listen, me tocaba leer Atrapa la luna en la que no encontré ningún guiño a las anteriores novelas, lo que parece una costumbre para la autora.

Colie Sparks tiene un inaguantable verano por delante porque para empezar estará lejos de su madre, Kiki, ya que ella se marcha de gira a Europa para extender su pasión por el aeróbic. Este viaje será la causa por la que Colie tiene que pasar el verano con su tía Mira, a quien no ha visto en años y que le recuerda un pasado al que quiere ignorar.

Con este comienzo tan poco prometedor Sarah Dessen nos presenta a la protagonista menos carismática e interesante de las tres que he conocido. Colie me ha parecido sosa, estirada y con un odio hacia sí misma muy poco sano. Obviamente esto hace que su personaje sea bastante realista, dado que creo que de las tres protagonistas de su novela es con la que más se puede sentir identificada una lectora. Seguramente os hayáis quedado a cuadros al leer mi última frase y os parezca que me he contradicho pero lo que os digo no está reñido. Es muy simple, Colie es una chica que no se cree suficiente para nada, discrimina incluso más de lo que la discriminan a ella y no confía en que su situación pueda mejorar. Pero también es vulnerable, dulce y tiene un buen fondo que va dejándose caer poco a poco a lo largo de la lectura.

Aunque esta protagonista no suponga un gran aliciente para el libro, ya que a veces hace que los capítulos sean pesados, os garantizo que los personajes secundarios la compensan con creces. Mira es la mujer más estridente e imaginativa que he tenido el gusto de conocer en un libro. Sarah Dessen siempre me sorprende con unos adultos interesantes y Mira creo que se lleva la palma por el momento. Tiene su casa repleta de mensajes para recordar cómo deben utilizarse correctamente cada objeto, ya que todo lo que tiene está parcialmente roto y recorre el pueblecito en el que vive subida a una bici con una sonrisa para todos.

Por otro lado tenemos a Norman, el chico de pocas palabras, el que más que un humano parece un gato y que siempre intenta mejorar el mundo en el que vive. Es un protagonista masculino que no tiene mucha relevancia durante gran parte de la novela, puesto que el peso importante recae en la crisis de identidad de Colie. También tenemos a Morgan y a Isabel, que son como la noche y el día, aunque ninguna podría vivir sin la otra. Ambas amigas me parecieron muy necesarias para el transcurso de la historia.

En cuanto a la escritura de Sarah Dessen, como he dicho al principio, es muy fresca y perfecta para una tarde de verano que te permite desconectar y entretenerte unas horas. Me encanta la naturalidad que da a cada uno de sus personajes, otorgándole unas características específicas sin repetir ningún rasgo que pueda causar confusión. Se centra mucho en el debate interno de la protagonista, ya que se trata de una narración en primera persona y todo está muy supeditado a lo que Colie percibe del mundo.

Aunque ya estemos terminando el verano y abandonamos la estación en la que Colie experimenta todos los sucesos de Atrapa la luna puede ser una posibilidad perfecta para que entremos con fuerza en el otoño que está llegando. Creo que con esta novela podemos aprender que las malas intenciones no llevan a ningún lado y que lo mejor que podemos hacer es convertir cada momento en el mejor que tenemos.

Cita:
—Yo siempre he sabido quién soy. Puede que no funcione perfectamente, que no sea como ellos, pero no pasa nada. Yo sé que funciono a mi manera.