jueves, 12 de noviembre de 2015

Consejos de una rookie en el #NaNoWriMo2015

¡Que den comienzo los septuagésimo cuartos Juegos del...! ¡AH! ¿no? Me he equivocado de drama esta vez.

Sí, la gracia la perdí hace rato, pero no he podido evitarlo. El caso es que desde el uno de noviembre ha comenzado el NaNoWrimo, que si no sabéis lo que es... yo os lo explico.

National Novel Writing Month, #NaNoWriMo para los eneamigos, es un evento internacional en el que escritores amateur y profesionales del mundo nos retamos a nosotros mismos a escribir 50.000 palabras de una novela en el mes de noviembre. La idea es escribir un primer borrador de una historia y no morir en el intento.

Yo este año he optado por escribir una novela de romance para compatibilizarla con la escritura de El reloj atemporal y que lleva por título provisional Arriesga y ganarás (sí, todo muy motivador). Me la he tomado como una novela en la que poner en práctica todo lo que sé de novela romántica contemporánea y sorprenderme a mí misma. Como este es mi tercer año consecutivo como participante en el NaNoWriMo, he decidido compartir con vosotros algunos consejillos que a mí me sirven.


  1. Mantente escribiendo. Quizá parece obvio lo que estoy diciendo pero para mí es fundamental que esté en el número uno de mis consejos. Ya el año pasado me di cuenta de que en noviembre parece ocurrir todo y que hay miles de distracciones lo suficientemente válidas como para que pienses:
    «Bueno, puedo estar una hora con esto y después sigo escribiendo»
    ¡ERROR!
    Nunca volverás y tu barrita de palabras escritas ese día se quedará igual que el del anterior para recordarte que no hiciste tu mínimo de palabras al día. No me estoy refiriendo a que solo te dediques a escribir, más que nada porque todos tenemos muchos otros asuntos, os hablo de plantearos una rutina y que el rato que habéis reservado para escribir, escribáis. Nada de meteros en Youtube o nada parecido porque todos sabemos como acaba eso: dos horas después con vídeos muy random de gatos haciendo monerías y las palabras no se escriben solas, amigos.
    Así que hacer caso del consejo que nos da Patrick Rothfuss tan amablemente.
    Y él debería hacerse caso también. ¡EA!
  2. Tener un esquema por capítulos. No os estoy hablando de un esquema detallado, simplemente escribo una frase o dos con los hechos importantes que quiero que sucedan en el capítulo.
    Para trabajar en ello tengo un cuaderno únicamente para esta historia en la que he ido planificando lo que quiero que suceda, incluso con ideas de escenas concretas o diálogos que la historia necesita. También lo utilizo como listado de personajes, para los que hago una pequeña ficha de cada uno en las que intento hacer hincapié en la evolución que tendrá.
    A mí me resulta más sencillo porque así tengo en cuenta lo que tiene que ir sucediendo para no perderme por el camino pero dejo espacio para la improvisación. Todo el cuaderno me sirve como guía y motivación, ya que veo todo lo importante que tengo que escribir y trabajo más alegremente.
    Esta es mi cara al ver lo molona que es la siguiente escena.

  3. Agua y cuanta más mejor. Es algo de lo que me di cuenta hace ya muchos años, necesito beber mientras escribo. Aunque podría optar por recomendaros el café, soy una persona que escribe por la noche y no es buena idea ponerse hasta arriba de cafeína.
    Cuando me siento a escribir tengo una botella de agua a mi lado completamente llena, esta me sirve para dos cosas. Por un lado la utilizo como forma de obligarme a moverme de vez en cuando sin tener que hacer una pausa demasiada larga. En cuanto se me acaba el agua me levanto, la relleno y me siento una vez más. Así no me aplatano pero sigo sin perder tiempo. Y por el otro (y esto es un poco friki) siempre lo he utilizado como forma de saber si el día ha sido realmente productivo. Cuanta más agua bebo, más he escrito. Simple.
    Be water, my friend.
  4. Empujar lejos de ti a tu lado más editor. Esto es algo que cada vez me resulta más complicado porque soy una persona a la que le gusta mucho corregir, pero el NaNoWriMo no va de escribirlo perfecto, si no de escribir rápido y cuanto más, mejor.
    Así que te toca reprimir tus ganas de releer todos lo que has ido escribiendo para centrarte en continuar aumentando el número de palabras. Ya llegará el momento de revisar, noviembre está para escribir.
    Mi consejo es que te concentres en la historia en sí, no como una forma si no como un contenido.
    Ella lo explica mejor que yo.
  5. Y para el último consejillo os recomiendo algo que estoy poniendo en práctica este año de nuevas y que me está sirviendo mucho. Participar activamente en el evento del NaNoWriMo. El año pasado dije que me había servido mucho el no sentirme «sola» escribiendo porque leía lo que los demás wrimos estaban haciendo, pero en este caso estoy intentando participar yo también.
    Es muy sencillo, tenéis tanto los foros de NaNoWriMo, como las redes sociales. Entre ellas os recomiendo el grupo de NaNoWriMo Spain y que participéis en Twitter con los hashtags #NaNoWriMo2015 y #tuhistoriaimporta.
    En ellos podréis estar en contacto con otros wrimos que están en vuestra misma situación, animaros y compartir vuestro número de palabras actualizado.
    Comparte y harás feliz a esta llama.

Dicho esto os quiero pedir que si participáis en el evento de este año o lo hayáis hecho en algún momento me deis vuestros propios consejos y me comentéis qué os parecen lo que yo he ido aprendiendo en mi propia experiencia. Si os apetece que estas dos próximas semanas haga una entrada sobre cómo me está yendo, hacérmelo saber que yo encantada. =D
¡Por cierto! Si queréis añadirme como Writing Buddy en el NaNoWriMo y os deseo suerte a todos los que estáis como yo, y a los que no os habéis decidido el año que viene es un buen año para embarcaros en esta locura.