jueves, 19 de mayo de 2016

León Kamikaze de Álvaro García Hernández (Gran Angular 2016)

Título: León Kamikaze
Autor: Álvaro García Hernández

Editorial: Ediciones SM
Palabras clave sobre el género: #Realista #Humor #Filosofía #Amor

Puntuación total: 4/5
Edición: 4/5
Narración: 4/5
Diálogos: 4/5
Personajes: 4/5
Relaciones: 4/5

El pasado mes de abril tuve la suerte de poder asistir a la rueda de prensa que celebró Ediciones SM para presentarnos los ganadores de sus premios. Después de conocer a los autores y sus novelas (así como asediarles a preguntas), la editorial nos obsequió con un ejemplar de cada uno. Hoy aprovecho para hablaros del galardonado con el Gran Angular 2016 que me deparó muchísimas sorpresas durante su lectura.

León tiene problemas, continuamente los tiene y la gente le odia. Sus padres le abandonaron cuando era pequeño pero él creía que volverían, porque siempre volvían hasta que alguien le dijo que no sería así. Fue entonces cuando decidió callarse para siempre por primera vez en su vida. Desde entonces ha pasado de hogar en acogida en hogar de acogida sin encontrar su lugar, todas las familias le han devuelto sin querer saber nada de él y así hasta los diecisiete años. Es entonces cuando le conocemos nosotros, entramos a formar parte de su vida surrealista y descubrimos lo poco corriente que es.

El centro de la historia es la construcción de León como protagonista y su evolución es lo que vamos rumiando a través de la lectura. Él es un kamizake y no creáis que tiene escrúpulos a la hora de arrasar. Cuando decide ser malo, lo es, no repara en daños ni en lo que ocurre con sus víctimas. Es un león en toda la amplitud de la palabra. Es un kamikaze en toda la amplitud de la palabra. No reacciona bien ante la presión, cuando se siente amenazado ataca y el resto del mundo tendrá las de perder. Un detalle que me dejó fuera de juego y que me hizo alucinar fue la forma de escribir de León y su consiguiente explicación.

Pero no es lo único que nos depara esta historia porque León Kamikaze es una novela mucho más completa. Si León es el chico salvaje que todo el mundo odia. Lola es la chica con peor suerte del mundo. De existir una mínima posibilidad de que se le rompa un paraguas que acaba de comprar, se le romperá. Si alguien puede lesionarse por ir con ella, ten por seguro que lo hará. Ella y su amiga Alma representan lo que dos adolescentes alocadas pueden ser. Colgadas del móvil, crédulas hasta decir basta y divertidas. Sus personajes han conseguido que me echara a reír en mitad de la calle por lo reales que son sus conversaciones y no hablemos de las situaciones en las que son capaces de meterse por conseguir un book de modelo.

A pesar de lo geniales que son los personajes de las chicas y de León, no puedo olvidarme de Mateo porque es el PERSONAJE. En mayúscula. Porque sus escenas son para enmarcar. Él es profesor de Filosofía en la universidad y tiene una vida de lo más delirante. Para no destriparos nada me contentaré con deciros que sus diálogos con León son puro oro.

Las virtudes de la escritura de Álvaro García Hernández son numerosas y la primera que me viene a la mente es su originalidad. No solo por la utilización de hashtags para dividir los capítulos por escenas que a alguno le puede sacar de la historia, aunque a mí me parece que la complementa de una forma graciosa. Es original porque no tiene miedo a salirse de las convenciones, a decir lo mal que está el personaje en una sociedad hipócrita y cobarde. Nos hace aprender con León el valor de la manada y que la gente es buena si se le da la oportunidad, así como que el amor hace daño cuando intentamos huir de él.

Sin duda una de las cosas que más llama la atención de León Kamikaze es lo directo de sus diálogos y lo reales que quedan, ya que dan la sensación de ser meras transcripciones de lo que personas reales han dicho. Me encanta que no necesite decir quién dice qué porque el lector puede identificarlo fácilmente. También la presencia de la literatura y de la filosofía por medio de alusiones que están metidas de forma perfecta enriquecen el texto y a los personajes.

En el mundo que Álvaro García Hernández crea en León Kamikaze encontramos situaciones absurdas, estúpidamente heroicas y desternillantes. La filosofía que transmite, además de una visión cruda de la realidad, puede enseñar más de lo que puedes imaginar. Es una novela llena de contagiosa locura y diversión surrealista.

Cita:
—¡Pues claro que no lo es! ¡Ni las enfermedades! ¡Ni la muerte! ¡La justicia es un intento ufano de hacer ver como objetiva la subjetividad del miedo humano!
—¡No te entiendo!
—¡Ni tú ni nadie!
—¡Que quiero una moto!

viernes, 13 de mayo de 2016

El crimen del ganador (Trilogía del Ganador 2) de Marie Rutkoski

Título: El crimen del ganador Segunda parte de Trilogía del Ganador
Autora: Marie Rutkoski

Editorial: Plataforma Neo
Palabras clave sobre el género: Ficción, intriga, espionaje, romance

Puntuación total: 4'5/5
Edición: 4/5
Narración: 4/5
Diálogos: 4/5
Personajes: 4'5/5
Relaciones: 4'5/5

En noviembre del 2015 os contaba lo increíble que me había parecido La maldición del ganador y las ganas que tenía de continuar con la historia de Kestrel y Arin, si me conocéis sabéis lo obsesionada (sin exageración) que he estado con la novela de Rutkoski. Por lo que, cuando Plataforma Neo quiso volver a colaborar conmigo el pasado mes de marzo con el envío de la segunda parte de la trilogía, estaba deseando ponerme con ella.

Como siempre os aviso de la existencia de spoilers en la reseña con respecto a la primera entrega de la Trilogía del Ganador. De no ser así, te recomiendo que vueles a tu librería más cercana para sumergirte en el mundo de Marie Rutkoski.

Kestrel vive en la capital del Imperio Valoriano y su frente cada día es decorada con la marca de compromiso que la une indiscutiblemente con Verex, príncipe y futuro emperador de Valoria (¡qué de uves en una frase!). Pero su posición es más incierta de lo que en un principio había pensado porque se encuentra lejos de su hogar, de su padre y de Arin, y aunque es lo que ella quiso eso no lo hace más sencillo. Veremos a Kestrel enfrentarse a un mundo lleno de caretas, de malas intenciones y de puñaladas a la vuelta de la esquina, afortunadamente nuestra protagonista es más astuta de lo que todos la consideran.

Por otro lado tenemos a Arin ostentando el cargo de gobernador de Herrán y lidiando con todo lo que supone serlo. Su papel me parecido más enrevesado y complicado de lo que ya era en la anterior novela. La mera presencia de él en cualquier lugar ya levanta suspicacias y su natural tendencia a reaccionar ante las injusticias le va a seguir acarreando ciertos problemas.

Si en La maldición del ganador conocíamos la injusta situación de los esclavos herraníes y asistíamos a una revolución que toma a todos por sorpresa, en El crimen del ganador viviremos una constante sensación de desazón esperando que la situación les estalle en la cara a los personajes. Os puedo contar que, en más de una ocasión, he tenido que dejar de leer por lo tensa que me encontraba.

Los personajes vuelven a ser un pilar fundamental. Kestrel ha evolucionado, ya no se siente tan segura y llega a dudar hasta sí mismo, esto hace que sea un personaje más atractivo porque cuando somos más vulnerables es cuando mostramos cómo somos realmente. Su mente práctica, despierta y bien amueblada la salvará de incontables ocasiones pero se las verá con su talón de Aquiles en demasiadas ocasiones a lo largo de la novela y ella sabe que eso puede ser su perdición. Arin se siente una pieza en una partida del Muerde y Pica que él no ha querido jugar, continúa tratando de hallar una respuesta a sus preguntas, algo que lo perseguirá durante toda esta entrega y que le llevará a unos límites que no sabía que podía cruzar. Personalmente creo que él es un personaje que necesita mantenerse ocupado para funcionar y que, en los peores momentos, brilla más que ningún otro. Sin duda los dos son protagonistas que sufren y que aprenden a sacar fuerzas de flaqueza, algo que te hace disfrutar como lector.

No quiero olvidarme de hablar de Tensen, en Ministro de Agricultura Herraní que depara muchas sorpresas y del que mi colega Lady Librera ya me había hablado muy bien. Es un personaje que sirve de apoyo y de medio para muchos de los sucesos que se dan lugar en la novela, del que hay mucho que aprender. También es fundamental el personaje del emperador, sus escenas son las más tensas y complicadas de sobrellevar para Kestrel. No es alguien cualquiera, es quien tiene bajo su control el imperio y desea que nuestra protagonista sea su sucesora. Lo que me lleva a hablaros de Verex, el príncipe valoriano que encierra más atractivo de lo que puedes pensar en un principio.

Marie Rutkoski mantiene la sencillez en su narración, la construcción de la trama desde el punto de vista de sus personajes sin decirnos más que lo que saben ellos. Esto hace que la intriga te haga pensar que puede explotarte la cabeza. Se nota una maduración de los personajes y el trabajo que la autora les ha dedicado con mucho esfuerzo. Sin duda el punto fuerte continúa siendo la psicología del personaje de Kestrel tanto en diálogos como en reflexiones personales. Pero no me puedo olvidar de remarcar lo mucho que me gusta el mundo que ha creado, ya que en esta entrega nos expandimos y conocemos más datos de este universo.

El crimen del ganador es una segunda entrega con un suspense que te mantendrá pegado a las páginas del libro. Una trama apasionante, unos diálogos inteligentes y unos personajes arriesgados que pueden jugarse más de lo que imaginan. Kestrel se encuentra en la boca del lobo y se tendrá que valer de toda su astucia para no ser devorada.

Cita:
La mente de Kestrel era como una criatura feroz: hermosa y de garras afiladas y que se oponía con todas sus fuerzas a que la capturasen.

lunes, 18 de abril de 2016

Los nombres del fuego de Fernando J. López

Título: Los nombres del fuego
Autor: Fernando J. López

Editorial: Loqueleo
Palabras clave sobre el género: juvenil, dimensiones, adolescencia, acción

Puntuación total: 4/5
Edición: 3/5
Narración: 5/5
Diálogos: 4/5
Personajes: 4/5
Relaciones: 4/5

El pasado mes de febrero salió publicada esta novela en Loqueleo y desde la editorial me preguntaron si me interesaría leerlo para contaros lo que me parecía. Lo cierto es que desde el día de la rueda de prensa en la que Loqueleo empezaba su andadura en el panorama nacional, no había dejado de pensar en Los nombres del fuego. Quizá porque Fernando J. López me había impactado al hablar como lo hizo sobre su novela o porque su portada me dejó con ganas de saber más. El caso es que, aunque haya tardado un poco más de lo que quería, aquí os cuento lo que pienso de mi última lectura.

Xalaquia en 1519 contempla como un guerrero libra la batalla de su vida contra unos rivales para no acatar el destino que otros han escrito por él. Abril, en nuestro tiempo, es una chica que no está pasando por un buen momento. Ha pasado un año desde que sus padres decidieron separarse y tratarla como una niña incapaz de comprender su decisión. Como dice en la contraportada, nos encontramos con dos personajes que, salvando las distancias, tienen varias cosas en común: tiene dieciséis años, no quieren permitir que otros tomen las decisiones que las atañen y las dos se ven ante un camino difícil e, incluso, peligroso.

Sin duda, lo que más llama la atención de esta novela, es la alternancia de narraciones y la forma en las que conjuga ambos tiempos. Obviamente esto no es algo nuevo, si no que se lo digan a la cantidad de historias narradas desde distintos puntos de vista y tiempo, lo que hace que Fernando J. López sea rompedor es su forma de tratar al lector. Y es que, en muchas ocasiones (cada vez más a menudo), los autores pecan de facilones y le dan toda la historia mascada y cerrada, sin pretender que el receptor haga nada más que recibir pasivamente la trama.

Los nombres del fuego no te da todos los datos seguidos, te lleva al siglo XVI y al XXI en escenas in media res para que tú mismo reconstruyas los acontecimientos. Abril, Xalaquia y el resto de personajes alternan episodios pero puedes haber dejado perfectamente a un personaje y encontrártelo metido en un berenjenal la próxima vez que leas algo sobre él. Ha sido sorprendente y hasta desquiciante encontrarte tan perdida como los mismos personajes, sin saber qué más puede depararte el futuro. Y eso sin hablar del final de la novela, que me dejó patidifusa por no esperar esa conclusión tan valiente.

También deciros que, aunque la novela se lea de principio a fin, el autor y la editorial han creado una plataforma web en la que intervienen los protagonistas de formas particulares y que expanden el mundo de Los nombres del fuego.

En cuanto a los personajes diré que Fernando ha sabido captar perfectamente el hastío de un adolescente, quizá en ocasiones exagerado pero ¿quién no ha pensado de ese modo aunque luego no lo mostrara realmente? Yo desde luego que sí. Abril me parece una protagonista que debería verse más a menudo, más real, más tangible porque no es una santa. Ella no piensa bien siempre de la gente, no espera milagros y ha perdido la fe en aquellos que deberían cuidarla. Xalaquia es una joven adelantada a su tiempo, una chica que quiere decidir por sí misma en vez de tener que acatar órdenes. Independiente y extremadamente irreverente conseguirá sacarte de quicio en algún momento con sus planes. Teniendo a las dos indiscutibles protagonistas me gustaría tratar el personaje de Marina, una por la que en principio no daba ni un duro y que me ha sorprendido para bien. Creo que Fernando se vale de ella para tratar un tema de vital importancia en la actualidad y que tiene que ver con las relaciones.

En cuanto comienzas la lectura te das cuenta de que el autor no es ningún aficionado y que tiene la palabra completamente “domada”. En su caso, no solo la narración me ha parecido arriesgada sino que en los mismos diálogos innova de una forma muy sencilla: nunca te dice quién ha intervenido, hace que el propio personaje sea tan particular que no cuesta seguir las conversaciones. Por otro lado también tengo que valorar lo novedosa que me ha parecido la ambientación de Xalaquia y su pueblo porque, salvo en unos casos aislados, no es algo habitual encontrarla.

Los nombres del fuego es una novela a varias voces que trazan dos caminos separados por el tiempo y el espacio. Su arriesgada narrativa y su clara crítica social no dejan al lector la posibilidad de permanecer pasivo ante la historia. Fernando J. López crea una historia que derriba las barreras de la razón y libera la imaginación hasta donde seas capaz de llevarla.

Cita:
No tengo mucho de eso. Expectativas, quiero decir. En parte porque no sé si es muy práctico acumular deseos que quizá nunca vayan a cumplirse, y en parte porque a veces creo que lo de verdad me da miedo es que se cumplan. No sé si entiendes eso, ni siquiera sé si debería habértelo contado, pero sí recuerdo que justo antes de que empezáramos a besarnos intenté decirte algo así.

jueves, 14 de abril de 2016

El cáliz (Joanna Stafford 2) de Nancy Bilyeau

Título: El cáliz Segunda parte de la trilogía Joanna Stafford
Autora: Nancy Bilyeau

Editorial: Alevosía
Palabras clave sobre el género: Thriller, época Tudor, intriga palaciega, romance

Puntuación total: 4/5
Edición: 3/5
Narración: 4/5
Diálogos: 4/5
Personajes: 4/5
Relaciones: 4/5

Hace algo más de un año tuve la suerte de reseñar y recomendar La corona, la primera parte de la trilogía de Joanna Stafford y ya entonces comentaba las ganas con las que me había quedado de continuar la historia de esa intrépida novicia. Al igual que el año pasado, el sello Alevosía de Siruela me ha facilitado un ejemplar para que os comente lo que me ha parecido. Desde aquí quiero agradecerles que me lo hicieran llegar y me dejaran disfrutar como lo he hecho. En El cáliz nos reencontramos con una Joanna cambiada y una historia en la que las intrigas palaciegas son el centro de su atractivo.

Como siempre, os aviso a los que no hayáis leído la anterior entrega que aquí encontraréis información del primer libro. Recomiendo que leáis el último párrafo de la reseña y que os paséis por la de la primera parte por si os convenzo para que Nancy Bilyeau os hechice con sus palabras.

Inglaterra, 28 de diciembre 1538. Joanna se esconde tras la lápida de un monje de Canterbury, agazapada para que no la encuentren antes de tiempo. Ella y otros siete compañeros se preparan para tomar represalias contra los enviados del rey Enrique VIII que tienen intención de profanar los restos de Tomás Beckett. Joanna recuerda la última vez que había estado en aquel lugar de peregrinación, diez años antes, acompañada por su madre para visitar a la hermana Elizabeth Barton. En aquel episodio de su vida, que siempre ha tratado de olvidar, fue testigo de la primera vez que pronunciaron la profecía que la atará de por vida a un destino que ella no desea. Ese recuerdo, contado con unas palabras tan determinadas, es el inicio de la nueva aventura de nuestra protagonista.

La disolución de los monasterios, todas las hermanas formando parte de la vida en la villa de Dartford y haciéndose un hueco en su anodina nueva existencia son lo siguiente que la autora nos muestra. Joanna, volviendo a tomar las riendas de su vida, intenta poner en marcha un nuevo plan: fundar un telar con sus compañeras del antiguo priorato. Continúa con la difícil labor de educar a Arthur Bulmer, siguiendo su vocación de religiosa y tratando de olvidar a Gardiner. Pero nada de eso será sencillo, para empezar volverán fortuitamente unos familiares, los Courtenay, que le harán una oferta de lo más atractiva. Ese será el primero de todos los acontecimientos a los que Joanna Stafford se verá arrastrada de las maneras menos esperadas y más sorprendentes.

Si hay algo que este libro depara al lector son sorpresas. Aunque en la novela anterior se pueda intuir un hilo conductor, aquí vemos un aluvión de situaciones a cada cual más trepidante que nos dejará con la boca abierta. Tampoco se quedan atrás las evoluciones de los personajes que ya conocimos, destacando Joanna entre ellos como la indiscutible protagonista y la que, por desgracia, lleva todo el peso de la narración y la trama. Desgracia porque no le ocurren cosas bonitas, no es un personaje con el que te cambiarías gustosamente y cuyas acciones la pondrán en serios aprietos. Pero como ya sabemos desde La corona, Joanna Stafford no es un personaje con el que puedas meterte y salir de rositas. Toda una protagonista de armas tomar.

En este libro recuperamos a Edmund Sommerville, el antiguo fraile que fue un gran apoyo para Joanna y del que aprendimos mucho. Su papel en esta novela es completamente fundamental, igual de tierno y confiable que en la anterior entrega, pero también un firme defensor cuando lo requiere la situación. Aun así no puedo negar que mi preferido es Geoffrey Scovill, quien vuelve a sorprenderse con nuestra protagonista una y otra vez, a maravillarse con su arrojo y a apoyarla pese a que ella no se lo pida. Entre los nuevos “fichajes” de la trilogía puedo destacar a Gertrude, quien ha tenido la capacidad de camelarme y ponerme los pelos de punta al mismo tiempo. Y no me puedo aguantar hacer una mención especial a Montagu porque fue un caballero cuando menos se esperaba que lo fuera.

Nancy Bilyeau ha vuelto a sorprenderme con una narración en primera persona tan elaborada e hilada con una trama de misterio que solo me puedo quitar el sombrero ante su escritura. Es una de esas escritoras que no necesitan describir incansablemente todo para que puedas ver el mundo en el que se mueven los personajes con total claridad. Sus personajes tienen voces propias y la ambientación es completamente perfecta. Admiro la capacidad de tomar un tema tan espinoso como el que ha cogido y tratarlo con respeto, sin caer en estereotipos.

El cáliz es una novela que conjuga misterio, historia y una evolución en el personaje principal. Realiza una suerte de retrato de la Inglaterra Reformista con una trama palaciega que divertirá a los más morbosos. Un thriller que se sale de lo común que te mantendrá en vilo durante quinientas páginas.

Cita:
—Nació en una cueva de Yorkshire —dijo, hablando apresuradamente—. Una niña sin padre, una bastarda del norte, odiada y el objeto de burla de todos. Y no solo por su rostro deforme, sino por el poder de sus palabras. Arpía, la llaman. Bruja. Es una desgracia conocer la verdad, Joanna. Ver cosas que los demás no ven. Tener que intentar poner fin al mal antes de que sea demasiado tarde.

jueves, 7 de abril de 2016

Cazadores de sombras. Los orígenes: 3 Princesa mecánica de Cassandra Clare

Título: Princesa mecánica Tercera parte de la trilogía Cazadores de sombras. Los orígenes
Autora: Cassandra Clare

Editorial: Destino
Palabras clave sobre el género: Fantasía urbana, ambientación victoriana, amor, acción

Puntuación total: 5/5
Edición: 3/5
Argumento: 4/5
Diálogos: 5/5
Personajes: 5/5
Relaciones: 5/5

Como os conté en la reseña de Ciudad de las almas perdidas, este año he decidido terminar con las sagas de Cassandra Clare publicadas en español por el momento (sí, ya sé que Lady Midnight está a la vuelta de la esquina). Por eso Princesa mecánica tenía que caer y, aunque sabía que me iba a encantar, tengo que confesar que tenía miedo de descubrir lo que la autora tenía reservado para los personajes a los que había cogido tanto cariño. Finalmente el pasado mes de febrero di buena cuenta de él y ha pasado a ser mi preferido de esta autora.

Como siempre en este blog, quedáis avisados que la reseña contiene información de las novelas anteriores a esta. Te recomiendo que, si no has leído Ángel mecánico y Príncipe mecánico, pases directamente al último párrafo para no sufrir de spoilers severos.

Tras un prólogo doble en el que leemos cómo Will y Jem se conocieron siendo unos niños (¿quién murió de amor con esa escena? *levanto la mano emocionada*) y asistir a la ceremonia de la primera runa de una Starkweather, Cassandra Clare nos lleva a un punto muy cercano al que terminaba Príncipe mecánico.

Gabriel Lightwood aparece en el Instituto insistiendo por ver a su hermano Gideon y revolucionando a todos los inquilinos del centro. Su padre, que tantos problemas dio en entregas anteriores, se encuentra en un estado irreconocible y todo el equipo de Charlotte Branwell se precipita a Chiswick para ayudar a los hermanos. La pelea conlleva unas brutales consecuencias que tendrán que pagar a lo largo de esta última parte de la trilogía.

Por un lado tendremos a Cecily Herondale, a la que brevemente conocimos en Príncipe mecánico y que removerá todos los recuerdos de Will. Ella está decidida a llevarse a su hermano de vuelta a Gales pero para ello deberá quedarse en el Instituto, aprendiendo lo que es ser una cazadora de sombras. No será la única que deberá pasar una dura prueba, ya que Gabriel, el pequeño de los Lightwood, conocerá lo que realmente ocurre en el Instituto y, con ello, la venda que tenía atada se caerá sin remedio.

También se desarrollarán los preparativos de la boda de Jem y Tessa, quienes tendrán que enfrentarse a los latigazos de la imperdonable enfermedad de este personaje cuya fortaleza y cabezonería no conoce límites. Por ende sabremos del sufrimiento de Will y, he de decir, que le admiré muchísimo como protagonista porque toda su trama me pareció la mejor de toda la novela.

La incursión de los cazadores en Chiswick será solo el comienzo de lo que Mortmain les tiene preparados para conseguir a Tessa de una vez por todas. Para ello no le temblará la mano para ser la criatura más ruin y despreciable de todas las que se arrastran por las letras de Cassandra Clare. Deberán enfrentarse a chantajes y asesinatos que pesarán sobre las conciencias de los personajes, minando sus ánimos.

Como ya dije en el 2014, los personajes evolucionaron bastante en las entregas anteriores a excepción de Tessa, quien en este libro me pareció una protagonista maravillosa. Su actitud ante los problemas, el amor que siente, la capacidad de recuperación y el sentimiento de culpa son unos rasgos admirables en alguien como ella. Aunque los chicos de la saga le llevaran mucha ventaja, Tessa logró ponerse a su altura y terminar la trilogía como el personaje principal que es. También tengo que decir que Gabriel Lightwood me sorprendió para bien en esta última entrega, sin duda tiene que pasar una serie de pruebas muy duras a lo largo de la novela y probarse a sí mismo quién quiere ser. Cecily, Sophie y Magnus son los secundarios que no puedo olvidarme, tampoco quiero decir nada pero son TAN importantes todas y cada una de las acciones que protagonizan… Y no podía dejar este apartado sin decir que Will y Jem son mis preferidos, no podría escoger a uno porque como parabatais que son conforman una unidad. A ninguno de los dos le cabe el corazón en el pecho de lo grande que es.

Llegados al final del camino, Cassandra Clare vuelve a utilizar lo que tan bien se le da: sentimientos y diálogos en el momento justo. Bromas, acción, amor y melancolía son los elementos que hacen a Princesa mecánica una novela excepcional. No podría haber habido otro final posible para esta historia y sus personajes. Gracias por ese momento de Grandes esperanzas, por la música que solo se entiende con el corazón, por el juramento, por ese puente, por tantas escenas tan maravillosas. Gracias por haber hecho de Los orígenes una historia completamente inolvidable.

Ahora que he terminado la trilogía les puedo decir a todos aquellos que no se han atrevido con ella que deben hacerlo. Tiene unos personajes trabajados que se sorprenden entre sí, con tanta fuerza que se salen del papel; una trama bien dosificada y un embrollo amoroso que no te dejará indiferente, y un final de los que hacen historia. Princesa mecánica es la conclusión de un camino que Tessa Gray inició cuando viajó a Inglaterra sin tener la menor idea de lo que le esperaba allí.

Cita:
—No —contestó Jem a media voz. Dejó la chaqueta a un lado y sacó un cuchillo del cinturón—. No seas así de vulgar. No me digas que lo sientes. Di que entrenarás conmigo.
Le tendió el cuchillo a Will con el mango por delante. Charlotte contuvo la respiración, temía moverse. Se sentía como si estuviera siendo testigo de un momento crucial, aunque no habría podido decir por qué.
Will cogió el cuchillo aún sin apartar los ojos del rostro de Jem y le rozó la mano al hacerlo. Charlotte pensó que era la primera vez que lo había visto tocar a otra persona voluntariamente.
—Me entrenaré contigo —afirmo Will.

martes, 29 de marzo de 2016

Te daría el mundo de Jandy Nelson

Título: Te daría el mundo
Autora: Jandy Nelson

Editorial: Alfaguara
Palabras clave sobre el género: Juvenil, realista, romántica, familia

Puntuación total: 4/5
Edición: 2'5/5
Narración: 4/5
Diálogos: 4/5
Personajes: 4/5
Relaciones: 4/5

Había escuchado todo tipo de opiniones sobre esta novela, incluso me habían dicho que se podía cortar una parte por lo poco interesante que era. La portada en sí no me llamaba la atención pero me sentía muy atraída al saber qué estaba narrada por dos hermanos mellizos en distintos tiempos.

Después de haber pensado cómo explicaros el funcionamiento de la novela, me he dado cuenta de que la misma sinopsis lo hacía perfectamente: «Los primeros años de esta historia los cuenta Noah; los últimos, Jude. Lo que ninguno comprende es que solo conocen la mitad de la historia y que, si pudieran compartirla, tendrían una oportunidad real de regalarse el mundo de nuevo».

El Noah al que conocemos es un artista de pies a cabeza, pinta porque respira y respira porque pinta. Es algo completamente inherente en él pero no es lo único. Tampoco podría ser él y no sentir esa incapacidad para hablar con su nuevo vecino que le deja completamente alelado. Brian será un misterio y todo un desafío para nuestro protagonista, algo con lo que no contaba y al que no podía siquiera imaginar. La motivación de Noah es entrar en la EAC y conseguir ser el orgullo y ojo derecho de su madre, a quien considera poco más que un ángel. Su hermana es todo lo contrario a él, está más centrada en hacer que su vida social sea envidiable. Es la que salta desde los acantilados y quien sorprende a los chicos surfeando mejor que ellos. Ambos tienen un equilibrio casi mágico, son de los que se terminan las frases y saben lo que el otro está pensando.

Tres años después, una Jude muy cambiada toma el testigo de la narración para contarnos cómo es su vida después de una desgraciada cadena de acontecimientos. Noah y ella han cambiado los papeles. Ella es extravagante, lleva una cebolla en el bolsillo, consulta continuamente al Oráculo para saber de raras enfermedades, tiene un boicot contra los chicos y sus piezas de arte estallan debido a que su madre está enfadada por algo que hizo. Por el contrario Noah ya no es el inadaptado adorable que conocimos: ya no pinta, no dice cosas extrañas que sacan de quicio a su hermana y parece empeñado en tirarse desde acantilados. Ninguno de ellos es capaz de imaginar lo que el otro está pensando.

Si en el pasado la trama principal es la de Noah descubriéndose a sí mismo, en el presente tenemos a Jude tratando de dar explicación a lo que no es capaz de comprender. Ambos caminos les llevarán a conocer a personajes que dejarán una impronta en las personas que acabarán siendo. Lo cierto es que los acontecimientos son ligeramente predecibles, pero la narración y lo chispeantes que son los personajes lo compensan con creces.

Para esta novela es realmente fundamental la fuerza de los personajes, los demonios interiores ya que todos tienen alguno y acaban por mostrarse abiertamente. Brian es quien abre la veda en los sentimientos de Noah, quien le hará cuestionarse lo importante que es ser fiel a uno mismo y también lo sencillo que es convertirse en la peor versión de uno mismo. Oscar es una sorpresa tras otra: dulce, divertido y descarado.

Jandy Nelson me dejó sorprendida con esta novela, no solo porque los personajes me parecieron sublimes, sino porque su forma innovadora de contar la historia me pareció la más indicada. De haberla contado cronológicamente, se hubiera perdido gran parte de la fuerza en los acontecimientos y, de haber tenido una sola voz, se hubiera quedado coja en muchas ocasiones. Además que ambas tramas me parecen potentes e interesantes por igual para el lector. Aunque puedas preferir personalmente a uno de los hermanos, los dos se hacen fundamentales en cada momento narrado. El libro no sería igual sin los títulos de los cuadros mentales de Noah o sin las notas de la Biblia de la abuela Sweetwine. Todo ello enriquece el texto de una forma original que lo hace más real.

Te daría el mundo es una historia de amor, tanto romántico como filial; de superación personal, y con un ligero tinte de misterio. Atrévete a conocer tanto a Noah como a Jude, que te harán reír, emocionarte y llorar.

Cita:
Intenta leerme el pensamiento, así que hecho las persianas. Las dejo caer de golpe, ella a un lado y yo al otro. Al lado de esto, las otras historias para no dormir son menudencias. Como la del año pasado, cuando le atizó un puñetazo en la cara a esa mole con patas llamada Michael Stein durante un partido de fútbol por llamarme retrasado solo porque me distraje mirando un hormiguero chulísimo.

jueves, 24 de marzo de 2016

Cazadores de sombras 5: Ciudad de las almas perdidas de Cassandra Clare

Título: Ciudad de las almas perdidas Quinta parte de Cazadores de sombras
Autora: Cassandra Clare

Editorial: Destino
Palabras clave sobre el género: Fantasía urbana, juvenil, romance, acción, misterio

Puntuación total: 4/5
Edición: 3/5
Argumento: 4/5
Diálogos: 4/5
Personajes: 4/5
Relaciones: 4/5

Después de darme cuenta de que fue en 2011 cuando leí la cuarta parte de esta saga entre en shock porque no sé cómo me las he arreglado para que leyendo el quinto no tuviera lagunas mentales. A principios del 2016 tomé la decisión de terminar las dos sagas publicadas de Cazadores de sombras y para demostrarme que iba en serio este fue mi primer libro por leer este año. Os preguntaréis cómo es posible que habiéndolo leído en enero, lo reseñe ahora y es que soy un desastre, así de simple. Pero lo importante es que ahora estoy aquí para hablaros de Ciudad de las almas perdidas ¿no? Pues vamos a ello.

Antes de ello y como siempre que se trata de una saga os aviso que doy por hecho que si lees esta reseña has tenido que leer las anteriores entregas porque simplemente no te enterarías de nada. Además que así no tengo que hablar crípticamente sobre relaciones que se van iniciando o gente que ha muerto o sobrevivido. Esas cosas que ocurren en las sagas continuamente, ya sabéis. Lo dicho, si no habéis leído hasta Ciudad de los ángeles caídos, os recomiendo que saltéis al último párrafo de la reseña.

Clary Fray está en una situación muy difícil desde que Jace desapareció en aquel tejado sin dejar rastro. No solo ha perdido al chico que más ama en el mundo, si no que el Consejo está dilucidando qué decisión tomar sobre ella en vez de poner todos sus esfuerzos en encontrar a Jace. Por eso ella, valiéndose de sus aliados decide encontrarle y para ello recurre a la reina seelie, quien le pide unos antiguos anillos a cambio de información.

En este punto es en el que cambia todo para Clary, mientras ella se encuentra infiltrándose en el Instituto para hacerse con los anillos. Es allí cuando su camino se cruza con el de dos personas que nunca creyó posible ver colaborando juntos: Sebastian y Jace. Sin poder dar crédito a lo que ven sus ojos, volverá con sus amigos y trazará un plan contando únicamente con Simon, ya que ninguno de los demás querría ayudarla. Lo único que existe en su cabeza es encontrar a Jace y recuperarle, aunque para ello tenga que entrar en las más profundas de sus pesadillas y convivir con quien más detesta: su propio hermano.

Si hay algo que caracteriza esta novela es que, al tratarse de la penúltima de una saga, la autora emplea sus páginas con mucha inteligencia. Deja todos los arcos argumentales apuntando hacia su desenlace, guardándose unos cuantos ases en la manga para sorprender al lector. Sin embargo no deja de regalarnos escenas románticas y divertidas como las que nos tiene acostumbrados.

Mucho ha pasado desde esa primera novela en la que Clary Fray mató a su primer demonio y descubrió que era la hija de Valentine Morgensten. Es un personaje que personalmente siempre me ha gustado, quizá mete la pata más de lo necesario pero siempre se deja llevar por sus instintos y su corazón y es algo que valoro positivamente en una protagonista. Su evolución tiene aquí un gran salto, ya que entrar a formar parte del curioso grupo que forman Sebastian y Jace es toda una prueba para ella y Cassandra Clare ha hecho un trabajo soberbio con ella. No puedo olvidarme de hablar de Jace, que también se verá sometido a las decisiones más duras que ha tenido que tomar nunca. Estas situaciones límite nos permiten apreciarle como personaje redondo, más allá de la apariencia de tío bueno creído y gracioso que conocimos en la primera novela.

Sí, ya tardaba en nombrarle. Simon. Si habéis leído el resto de mis reseñas de la saga sabréis que es mi personaje preferido y su posición en esta novela como marcado hace su vida más complicada de la que ya era. No solo por su situación familiar y sus esfuerzos por controlar su naturaleza vampírica, si no que creo que es el libro en el que más solo se siente y es duro ver a un personaje como él rechazando el apoyo que sus compañeros tratan de brindarle. También he de decir que Isabelle en esta novela me ha enamorado, todas sus situaciones absurdas y los sentimientos que va descubriendo la hacen aquí, por primera vez en mis ojos, un personaje que podría ser perfectamente la protagonista. Su actitud con respecto a su familia, la preocupación por Jace, el intentar entender lo que siente por Simon y estar siempre preparada para la pelea. Toda una heroína.

No me quiero detener más en cuanto a personajes pero me veía incapaz de no hablar de Magnus y Alec, quienes me han tenido en vilo durante toda la novela. Su relación ha dado varios pasos pero la inseguridad de Alec cada vez es más potente y le obliga a tomar decisiones erróneas cuyo resultado no alcanza a entender.

En cuanto a la escritura, Cassandra Clare sigue siendo una magnífica narradora de los sentimientos. Sus personajes ya nos son muy conocidos en esta entrega, por lo que aunque no utilice su nombre sabemos quién ha dicho qué en una conversación de grupo. Cada uno tiene su papel bien definido y eso es gracias a la maduración de la autora. Es capaz de dividir la atención entre distintas tramas, haciendo que no nos perdamos detalles y escribiendo diálogos ingeniosos y conversaciones sentimentales potentes. Una auténtica gozada.

Para los que habéis pasado aquí directamente, si tenéis la saga a medias: vencer la pereza y darle la oportunidad que merece porque Cassandra Clare no decepciona. Y aquellos que aún no habéis comenzado con la saga Cazadores de sombras, os diré que encontraréis acción, amor, magia y unas tramas enrevesadas que os mantendrán pegadas a las páginas deseando descubrir los secretos. No puedo terminar la reseña sin hacer alusión al título, que en esta ocasión es Ciudad de las almas perdidas, porque todos los personajes, sin excepción, están buscando.

Cita:
—No me importa —exclamó Clary—. Él lo haría por mí. Sabes que lo haría. Si yo hubiera desaparecido…
—Arrasaría el mundo entero hasta poder desenterrarte de las cenizas. Lo sé —concluyó Alec, que parecía agotado—. ¿Acaso crees que yo no quiero arrasar el mundo entero en este momento? Sólo trato de ser…
—Un hermano mayor —terminó Isabelle—. Ya lo pillo.